30 de septiembre de 2009
milestoneEl tango es declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
Argentina y Uruguay obtienen conjuntamente la inscripción del tango en la lista del patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO.
Contexto previo
A comienzos del siglo XXI, la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO buscó establecer un marco legal y administrativo para proteger expresiones culturales que, a diferencia de los monumentos físicos, residen en la memoria, las tradiciones orales y las prácticas sociales de las comunidades. En este escenario, el tango, cuya génesis se sitúa en la región del Río de la Plata hacia finales del siglo XIX, se perfiló como un candidato natural debido a su compleja amalgama de danza, música y poesía.
Hacia el año 2008, tanto Argentina como Uruguay, a través de sus respectivas carteras de cultura y diplomacia, iniciaron un proceso de colaboración sin precedentes. Históricamente, el origen exacto del tango había sido objeto de disputas localistas; sin embargo, para la presentación ante el organismo internacional, ambas naciones optaron por una estrategia de unidad rioplatense. Esta decisión subrayó que el tango no pertenece a una sola ciudad, sino a un ecosistema cultural compartido por Buenos Aires y Montevideo, nutrido por la inmigración europea, los descendientes de esclavos africanos y las poblaciones criollas.
Desarrollo del hecho
El 30 de septiembre de 2009, durante la cuarta reunión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial celebrada en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos (aunque las decisiones se formalizan bajo la égida de la sede central de la UNESCO en París), se anunció oficialmente la inscripción del tango en la Lista Representativa.
La candidatura, presentada conjuntamente por los gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires y de Montevideo, argumentó que el tango es una expresión de la identidad profunda de los habitantes del Río de la Plata. El expediente técnico destacó que el tango ha trascendido las fronteras geográficas para convertirse en una forma de vida que incluye un lenguaje propio (el lunfardo), una vestimenta característica y una filosofía de la melancolía y la resistencia social. La evaluación del comité fue positiva al considerar que el tango cumplía con los criterios de transmisión intergeneracional y de recreación constante por parte de las comunidades, elementos fundamentales para recibir la distinción.
Protagonistas
El éxito de esta declaración fue el resultado de una labor técnica y política coordinada. Por el lado argentino, el Ministerio de Cultura de la Nación y el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires trabajaron de forma mancomunada. Por el lado uruguayo, el Ministerio de Educación y Cultura lideró la iniciativa.
Si bien la declaración es una distinción de carácter institucional, los verdaderos protagonistas reconocidos por la UNESCO fueron los portadores de la tradición: músicos, orquestas típicas, poetas, cantores y, fundamentalmente, la comunidad de bailarines y milongueros. Son estos últimos quienes mantienen viva la práctica en los salones de baile de ambas orillas. En los documentos oficiales se reconoció la labor de las academias de tango y de los coleccionistas de grabaciones históricas, quienes preservaron el acervo durante los periodos en los que el género perdió preeminencia comercial frente a otros ritmos extranjeros.
Repercusión y consecuencias
La inclusión del tango en la lista de la UNESCO tuvo un impacto inmediato a nivel global y regional. En términos institucionales, obligó a los Estados involucrados a implementar planes de salvaguardia. Estos planes incluyeron la creación de archivos digitales, el fomento de la enseñanza del tango en escuelas públicas y el apoyo financiero a orquestas e instituciones dedicadas a la investigación del género.
A nivel turístico y económico, el reconocimiento consolidó a Buenos Aires y Montevideo como polos de atracción para el "turismo cultural". Se observó un incremento en la proliferación de festivales internacionales y un renovado interés por el estudio del bandoneón, instrumento que, debido a su compleja fabricación y escasez de lutieres, se encontraba en una situación de vulnerabilidad técnica. Asimismo, la declaración otorgó una validación académica definitiva al tango, permitiendo su ingreso formal en conservatorios y programas universitarios que anteriormente lo consideraban un arte menor o meramente popular.
Por qué se recuerda hoy
El 30 de septiembre de 2009 se recuerda hoy como el hito que terminó con las divisiones históricas sobre la propiedad del género para elevarlo a la categoría de legado universal. Esta fecha marca un antes y un después en la percepción del tango: dejó de ser visto únicamente como un producto de exportación o una postal nostálgica para ser entendido como un organismo vivo que requiere protección activa.
La importancia de este hecho radica en la toma de conciencia sobre la fragilidad del patrimonio inmaterial. A diferencia de un edificio, el tango depende de la práctica constante para no desaparecer. La declaración de la UNESCO sirve como recordatorio permanente de que la música y la danza rioplatense no son solo vestigios del pasado, sino una herramienta de cohesión social y una marca identitaria que continúa evolucionando en el siglo XXI, adaptándose a nuevas realidades sociales sin perder su esencia original.