07 de septiembre de 1977
exactaTratados Torrijos–Carter (1977)
Panamá y EE.UU. acuerdan la transferencia del canal.
Contexto previo
Desde la inauguración del Canal de Panamá en 1914, la relación entre la República de Panamá y los Estados Unidos estuvo regida por el Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903. Este acuerdo otorgaba a la potencia norteamericana el control de una franja de territorio conocida como la Zona del Canal "como si fueran soberanos" y de manera perpetua. A lo largo del siglo XX, esta situación generó tensiones sociales y políticas crecientes en Panamá, que consideraba la existencia de la Zona del Canal como un enclave colonial que dividía el país y limitaba su desarrollo económico.
El punto de inflexión ocurrió en enero de 1964, durante los sucesos del 9 de enero, cuando una serie de enfrentamientos entre estudiantes panameños y fuerzas estadounidenses dejaron un saldo de 21 panameños fallecidos. Estos eventos llevaron a Panamá a romper relaciones diplomáticas con Washington, exigiendo la eliminación de la perpetuidad y la negociación de un nuevo tratado. Tras años de diálogos intermitentes y con el apoyo de la comunidad internacional, especialmente a través de la Declaración Tack-Kissinger de 1974, se sentaron las bases para una negociación definitiva que reconociera la soberanía panameña sobre todo su territorio.
Desarrollo del hecho
El 7 de setiembre de 1977, en la sede de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Washington D.C., se firmaron formalmente los documentos que cambiarían el destino de la vía interoceánica. El evento contó con la presencia de representantes de la mayoría de las naciones del continente, subrayando la importancia hemisférica del acuerdo.
En realidad, se firmaron dos instrumentos distintos: 1. El Tratado del Canal de Panamá: Este documento establecía la derogación del tratado de 1903 y fijaba un cronograma para la transferencia progresiva de la administración y la jurisdicción de la vía. Bajo este acuerdo, la Zona del Canal desaparecería paulatinamente y Panamá aumentaría su participación en la gestión del recurso. Se estipuló que la transferencia total del control del canal a manos panameñas ocurriría exactamente al mediodía del 31 de diciembre de 1999. 2. El Tratado sobre la Neutralidad Permanente del Canal y su Funcionamiento: Este segundo pacto, de duración indefinida, garantizaba que el canal permaneciera abierto, seguro y neutral para el tránsito pacífico de las naves de todas las naciones, tanto en tiempos de paz como de guerra.
Protagonistas
El éxito de la negociación se atribuye principalmente a las figuras de los signatarios. Por parte de Panamá, el General Omar Torrijos Herrera, Jefe de Gobierno, quien lideró una intensa campaña diplomática internacional para visibilizar la causa panameña. Por parte de los Estados Unidos, el presidente Jimmy Carter, quien impulsó una política exterior basada en el respeto a los derechos humanos y la distensión en América Latina, a pesar de la fuerte oposición interna en su país, donde sectores conservadores se resistían a ceder el control de la vía.
Asimismo, jugaron roles fundamentales equipos negociadores técnicos y figuras regionales como los presidentes de México, Colombia y Venezuela, quienes ejercieron una presión diplomática constante sobre Washington para resolver el conflicto de soberanía en el istmo.
Repercusión y consecuencias
La firma de los tratados no implicó una transferencia inmediata, sino que dio inicio a un periodo de transición de 22 años. Durante este tiempo, se creó la Comisión del Canal de Panamá, una agencia binacional encargada de la operación de la vía, donde la participación de personal panameño aumentó gradualmente.
Las consecuencias fueron profundas en múltiples ámbitos: Político: Panamá logró la unificación de su territorio y el reconocimiento de su soberanía plena, eliminando la presencia de un gobierno extranjero en el centro de su geografía. Económico: El país comenzó a percibir beneficios directos de la operación del canal, que anteriormente eran limitados. La infraestructura de la antigua Zona del Canal fue revertida y utilizada para el desarrollo industrial, logístico y turístico. Militar:* Se programó el cierre de las bases militares estadounidenses en territorio panameño, proceso que culminó en 1999, transformando la función de estas áreas para fines civiles.
En los Estados Unidos, el proceso de ratificación en el Senado fue complejo y se logró por un margen estrecho (68 votos contra 32), lo que evidenció la polarización que el tema generaba en la opinión pública norteamericana.
Por qué se recuerda hoy
Los Tratados Torrijos-Carter se consideran uno de los mayores logros de la diplomacia panameña y un hito en el derecho internacional. Se recuerdan como el instrumento legal que permitió a Panamá asumir el control de su recurso más importante de manera pacífica y planificada.
Para el archivo histórico, estos tratados representan el fin de la era del colonialismo en el istmo y el inicio de la etapa de gestión panameña, la cual ha demostrado ser altamente eficiente. El cumplimiento estricto del cronograma, que culminó con la transferencia histórica del 31 de diciembre de 1999, es citado frecuentemente como un ejemplo de transición exitosa en las relaciones internacionales contemporáneas y el fundamento sobre el cual se construyó la expansión moderna de la vía.