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1 de febrero de 1931 · Carlos Carrasco

1931: Bochas: Historia de las Bochas en la temporada de 1931 "Crisis en la Subcomisión de Bochas"

Crisis en la Subcomisión de bochas del CABJ en la temporada de 1931.

1931: Bochas: Historia de las Bochas en la temporada de 1931 "Crisis en la Subcomisión de Bochas"

Bochas: Este año para comienzos de 1931, la Subcomisión de Bochas estaba conformada por los siguientes consocios: presidente Dr. Luis O. Salesi; secretario, Aníbal Rovergno; y tesorero, Alejandro Mainardi, quién fue socio vitalicio nº26 del club. Pero esta gestión fue momentánea, dado que ya se habían elegido cargos en diciembre del año pasado, pero no habían asumido aún los nuevos consocios designados para las subcomisiones internas. Una vez organizada la vida institucional pos-elecciones asumieron los nuevos encargados del espacio de las bochas. Esta transición fue durante las primeras semanas del mes de enero. De esta manera los socios que conforman la Subcomisión de Bochas desde ahora eran; Santiago Pedro Sana; el secretario, Gerónimo Antonio Oblitas; y de vocal, Marcelino Vergara. Luego estaban en esta subcomisión con diferentes cargos, Antonio Paíva, José Guadalupe, José Leandrini y Francisco Santangelo. Como se fueron sumando durante el trascurso del año, no fue posible localizar qué función cumplieron dentro de la subcomisión estos últimos socios. Este año, además, se realizó el primer campeonato nocturno de bochas para socios del club. Fue de grata alegría, dado que, para este entonces, no muchos clubes de Buenos Aires tenían canchas iluminadas para jugar de noche a las bochas. Por otro lado, se establecía fecha para que el campeonato interno del club comience el 27 de enero de este año. Era un campeonato muy querido por la familia xeneize, dado que participaban varias categorías y era un punto de reunión y socialización de los vecinos y vecinas, como de los socios del barrio de La Boca, o como de barrios aledaños, Barracas y San Telmo, entre otros, barrios e inclusive localidades de la zona sur de la provincia de Buenos Aires. En febrero, ante la gran cantidad de socios y vecinos del barrio que se volcaban a la práctica de este deporte, la Comisión Directiva se tuvo que manifestar que las canchas de bochas que el club disponía eran exclusivamente para uso de los socios Activos y Cadetes. Esto nos muestra la gran cantidad de asociados que jugaban a este deporte, pero, además, muestra que, cómo paso, a lo largo de casi toda la historia del club, los vecinos del barrio ingresan a usar las instalaciones del club sin ser asociados. Lo podemos ver en el presente, cuando cientos de niños juegan al fútbol en el playón del estacionamiento del club, para gracia y deleite de los ciudadanos y las ciudadanas del barrio de La Boca. Esto pasó casi siempre, inclusive cuando hubo CD más estrictas que negaron la apertura del club hacia las vecinas y vecinos del barrio, como en las presidencias de Daniel Angelici. En 1931, de esta forma, se guardaba el uso de las canchas exclusivamente para asociados y ya de una edad de adolescentes y adultos para que los niños no utilizaran las canchas de bochas, dado que, claramente, estas son muy frágiles y su superficie que debe estar bien cuidada y sin pozos. Mediante este comunicado quedaban excluidos los socios menores de Edad, pero este dato nos manifiesta que había jugadores de la división juveniles en materia de edad que jugaban a las bochas en nuestro club. Desde el aspecto sociológico de análisis, se traduce en que había divisiones juveniles informales. En esta sesión, en la que el club se manifestó de esta manera en materia de uso en las canchas, estuvo como presidente de la Comisión Directiva el Doctor Luis O. Salesi, dado que estuvieron ausentes con aviso los R. Molfino, Agustín E. Machi, y V. Andreu, entre otros. Esto podría ser un indicador de que los temas bochófilos no les interesaban. Sabemos que, a partir del 18 de febrero, se aceptó que las canchas de bochas pudiesen ser usadas de noche al menos una vez por semana. El día jueves era especialmente para jugar los partidos correspondientes a los campeonatos internos, pero la Sub-Comisión de Bochas había pedido, a su vez, a que se los autorizara otro día nocturno para las prácticas de los equipos anotados en el campeonato de la Federación Argentina de Bochas. Ante este segundo pedido, la Comisión Directiva argumentó que, mientras dure el campeonato interno nocturno, las prácticas seguirían siendo diurnas. Fue, al menos, un avance para los bochófilos xeneizes.

El día 3 de marzo el presidente de la Sub-Comisión de Bochas, el señor Santiago Pedro Sana, se presentó ante la reunión de asamblea de la Comisión Directiva, dado que venían teniendo problemas para pagarles viáticos a los jugadores de bochas, cuando tenían que ir de visitante a representar a Boca Juniors en cancha rivales. Tanto por fechas de la competencia organizada por la Federación Argentina de Bochas, como por partidos de copas oficiales o torneos interclubes, esa sesión de la comisión Directiva estuvo presidida por A. E. Machi, dado que el presidente R. Molfino estuvo ausente con aviso. La sesión comenzó a las 20:30h y ya se sabía que sería una sesión “caliente”, porque la Comisión Directiva venía con una Actitud de no pagar dinero en concepto de viáticos para las disciplinas deportivas que no sea fútbol de 1º división; no querían pagar viáticos al menos que estas partidas presupuestarias, salieran autorizadas previamente por reuniones de la Comisión Directiva. Pero estas reuniones, en las que se tenían, que tratar estos temas nunca se realizaban. Sabemos que Santiago Pedro Sana, se presenta ante la Comisión Directiva y explica sobre las distintas actividades y formas organizativas que se llevaban a cabo en la Sub-Comisión de Bochas. Además, habló sobre los jugadores oficiales de Bochas y de qué manera estos se organizaban para las competencias oficiales de la Federación Argentina de Bochas. Terminado el discurso del excelentísimo dirigente de bochas Santiago Pedro Sana, la Comisión Directiva por unanimidad de votos, rectificó lo dicho con anterioridad, donde se negaba el pago de viáticos a los jugadores de bocha xeneizes. Claramente, a Santiago Pedro Sana no le gustó lo que se resolvió, y se fue de la reunión. Recordamos que, en la mayoría de los clubes, en este espacio deportivo de las bochas, ya se abonaban los viáticos. Esa fue la transición que llevó a que deje de funcionar la Federación Amateurs de Bochas y que comience la Federación Argentina de Bochas. La postura de Santiago Pedro Sana era coherente, no se podía competir como amateurs, entendiendo el concepto de amateurs por pago de viáticos y, ocasionalmente conseguir algún trabajo que realizaban durante la semana los jugadores. Esto hacía que Boca Juniors sino se amoldaba a las nuevas reglas de juego, estaría en desigualdad deportiva en materia de calidad de jugadores que tendría en sus planteles. Mientras tanto en esa reunión de la Comisión Directiva los ánimos eran caldeados. En cuanto a esta C.D., si bien avanzaron en varios aspectos para con los deportes “amateurs”, estas fueron realizadas por presión de los socios y no por virtud misma de la Comisión Directiva. Al menos esa es la posición del autor. Aunque hay posturas que interpretan de otra manera estos hechos, pero no es la que el autor de este libro comparte, ni es el carácter de este libro tratar esos temas.

De esta manera en una “resolución” enviada días siguientes a esta reunión, a la Subcomisión de Bochas, donde decía “no se paga ningún viatico a los jugadores de los diversos Deportes, cuando deben actuar en canchas visitante”. La Sub-Comisión de Bochas tuvo que seguir organizándose, de forma autogestiva, para reunir dinero para los viáticos. Esto incluía hacer rifas, organizar torneos cobrando la inscripción, y diversas maneras de gestionarse dinero para los viáticos. Pero antes de seguir organizando eso se caldearían los ánimos xeneizes como veremos. Un dato no menor es la gran crisis capitalista vivida por esos días que tuvo sus orígenes en 1929 en los EE. UU. y que impactó de lleno en la argentina durante los años 1930 y 1931. Así las relaciones entre el espacio de Bochas y la C.D. fue bastante caldeado por esos entonces. Por otro lado, el 9 de marzo, la Federación Argentina de Bochas le informaba, mediante una carta que llegó al Club Atlético Boca Juniors, en la que figuraba el reglamento a respetar para los equipos miembros de la Federación, además informaba como serían los partidos de la Selección Argentina, y cómo se seleccionaba a los jugadores, que representarían a la Argentina en los partidos internacionales, fundamentalmente para disputar el campeonato rioplatense. No era novedad esto dado que las bochas de Boca Juniors casi siempre tuvieron algún representante de selección en el equipo nacional de la Federación Argentina de Bochas por esos tiempos. Pero ese 9 de marzo esa no sería tan solo la única noticia que recibía oficialmente la familia xeneize de la Comisión Directiva. Entre las múltiples correspondencias que recibía la secretaria, dado que también les llegaba otra carta, esta carta que conllevaba la noticia de que gran parte de los jugadores y directivos de la “Sub-Comisión de Bochas” renunciaba a sus trabajos ad-honorem, por un lado, mientras que también renunciaba a pagar de sus bolsillos los viáticos que se generaban cuando iban de visitante a representar oficialmente al Club Atlético Boca Juniors. Los socios renunciantes a sus tareas y no a su membrecía de socios eran “Santiago Pedro Sana, Antonio Paíva, Gerónimo A. Oblitas, José Guadalupe, José Leandrini y Francisco Santangelo”. Esos temas pasarían a tratarse en la próxima reunión de la Comisión Directiva, que, por ese entonces, se reunía cada seis días, por este motivo y viendo los motivos enunciados por los socios renunciantes. El Club Atlético Boca Juniors resuelve designar a un grupo de socios como “Comisión Provisoria Especial”, la cual estaba integrada por los señores Américo Peragallo y el Dr. R. Ferrari. Para que de esta forma estudien el contenido de las renuncias mencionadas y puedan presentar un informe de lo acontecido. Para los pasillos del club, y las calles de La Boca era un “escándalo”. Boca Juniors tenía dinero para viáticos, era una cuestión de política deportiva de esa Comisión Directiva y del entonces presidente de Boca Juniors Ruperto Molfino.

El tema de no abonar viáticos a los jugadores de Boca Juniors de las disciplinas amateurs, en particular a los de bochas, eso habla de la importancia que deben tener los directivos de las comisiones directivas en materia deportiva amplia en todos sus aspectos. Si Molfino y su gente hubieran tan solo comprendido los cambios que se acontecían por ese momento en el deporte de las bochas, todas estas idas y vueltas se hubiera evitado. Pero Molfino seguramente entendía que las bochas seguían siendo un juego y no un deporte federado desde hacía años ya. Cuando hubo dinero en las calles los jugadores abonaron sus viáticos, pero, en esta época de crisis, ya no tenían dinero para eso. “O comemos o viajamos” era el lema obrero de ese entonces. Lo interesante de todas estas idas y vueltas, es que el Dr. Luis O. Salesi, allegado a la Sub-Comisión de Bochas, había sido quien remplazó al presidente Molfino cuando este estuvo de licencia por motivos de salud entre el 9 de enero al 26 de febrero. Una hipótesis por trabajar en el futuro podría ser cómo eran las relaciones personales entre los señores Luis O. Salesi, Ruperto Molfino, y Santiago Pedro Sana; hipótesis a desarrollar para futuros trabajos, dado que no es nuevo que, por cuestiones de política partidaria, socios de altos cargos no tengan una buena relación entre sí.

Volviendo a la Comisión Provisoria Especial, designada para reorganizar el espacio de la Sub-Comisión de Bochas, que estaba integrada por los señores Peragallo y el Dr. R. Ferrari, le encargó a Marcelino Vergara, miembro de la Sub-Comisión de Bochas, y arduo jugador de bochas del club xeneize, para que, conjuntamente con los socios Ángel Bernardo Palazzo, y Miguel Valentini, desempeñarán provisoriamente las funciones diarias de esa Sub-Comisión de Bochas hasta que la Comisión Directiva resolviera nuevos Socios en esos cargos. Marcelino Vergara conocía todos los detalles de la Sub-Comisión, dado que fue jugador, y rayero de bochas de Boca Juniors desde sus primeros días, aunque jugaba torneos internos y no los partidos de la Federación Argentina de Bochas. Esos encuentros los jugaban otros socios, él estaba día y noche por las instalaciones del club. El club era su hogar literalmente.

Miguel “chiqueta” Valentini, fotografía tomada entre 1911 y 1916 cuando jugaba en la primera división de fútbol del equipo xeneize. Entonces tenemos que, entre el mes de marzo y mayo, unos 90 días estimados, llevó su trabajo la Comisión Provisoria Especial. Elevó sus informes a la CD para que esta decidiera cómo seguir al respecto. Se llegó de esta manera al 1º de junio, cuando la Comisión Directiva llegaba a una resolución luego de varias jornadas de debate, además de después del pedido de varios asociados a la CD del Club Atlético Boca Juniors y bochófilos, de que se tomara una resolución al respecto sobre la organización de esta área deportiva, dándole una solución final al tema.

La CD, a su vez, se tomó el tiempo de escuchar el descargo de los socios que estaban a cargo de la Sub-comisión de Bochas, tanto provisoriamente como anteriormente, cuando estaba Santiago Pedro Sana. Luego se expidió al respecto la CD de la siguiente manera:

Que, llegado el caso que se inscribieran Teams de bochas para los campeonatos de la Federación Argentina de Bochas y copas, los jugadores del club que renunciaron con anterioridad a esta fecha estarán habilitados por Boca Juniors para poder integrar nuevamente los equipos correspondientes en los cuales se anoten. Que, mediante una nómina de jugadores de bochas, que triunfaron la temporada pasada en el campeonato pasado y en torneos nocturnos, se autorizaba el pago de dichos premios. El día 8 de junio, la Provisoria subcomisión de Bochas que estaba al mando de Ángel Bernardo Palazzo y R. Ferrari, entre otros, le informaban a la Comisión Directiva de Boca Juniors que ya estaba todo en orden en dicha Sub-Comisión, y que podían ser remplazados en sus funciones y designar a los miembros respectivos. Sabemos que, una semana después, dichos miembros no fueron designados y reiteraban su pedido a la CD para que se le dé una rápida respuesta a este pedido, dado que seguían ellos a cargo, y ellos no eran hombres bochófilos, sino que eran de otras áreas del club. La historia nos muestra que sabemos, que se llegó al 15 de junio y la Sub-Comisión de Bochas estaba conformada por miembros provisorios todavía. El Dr. R. Ferrari y Bernardo Palazzo pidieron nuevamente a la Comisión Directiva que conformara una Sub-Comisión estable, con miembros estables de la masa societaria xeneize bochófila. Como vemos, y como nos muestra la historia, esta CD no era afín a este deporte dentro del club, y que las obras realizadas fueron por presión de los asociados. Sabemos que no todos los socios de Boca Juniors son netamente de fútbol, sino que el vecino y vecina del barrio y de zonas aledañas utiliza el club entre otras cuestiones para la práctica de diversos deportes, como de su Departamento Médico, y de sus instalaciones interiores, como se puede ver día a día con los vecinos y vecinas juveniles (menores) jugando al futbol, a las bochas, y utilizando otras instalaciones del club. Por fortuna para la larga y linda historia del club este estilo de comisiones directivas fueron pocas, si las comparamos con las numerosas comisiones que hubo a lo largo de su historia. Llegó el mes de julio, y como el tema de conformar la nueva Sub-Comisión de Bochas no se resolvió por parte de la Comisión Directiva, ni de parte del presidente del club Ruperto Molfino, el célebre exjugador de fútbol e ídolo de toda la primera parte del club para muchos socios, al menos de los primeros años de vida, Marcelino Vergara, con una carta fechada el 2 de julio, presentó la renuncia ante la Comisión Directiva de Boca Juniors. De esta manera Marcelino Vergara seguía estando en la vida interna del club, jugando a las bochas en los horarios en los que en las canchas estaban abiertas para la utilización de los socios, pero no participaba ya como miembro de la familia organizativa de la sub-comisión bochófila xeneize. Si algo nos enseña la historia es el daño que se le hace a los deportes y al propio capital cultural e histórico del club, cuando hay toma de malas decisiones por parte de los dirigentes de turno en su vida interna del club. En este caso, un socio que dio mucho por el club dejaba un cargo, aunque luego, al año entrante, volvería a participar del espacio. El club de la ribera recibe, en el mes de octubre, una carta por Correo Argentino de la “La Federación Argentina de Bochas”, la cual mandaba por correspondencia a todos los clubes asociados, donde anualmente la nómina de integrantes de cómo estaba compuesta la Comisión Directiva de dicha entidad. Este tipo de correspondencia volvía a meter presión a la Comisión Directiva.

El 29 de octubre llegaba un telegrama del Club Harrods Gath y Chavez, para jugar un partido amistoso el 1 de noviembre. En este mismo mes la Sub-Comisión de Bochas (Interina), dado que no se había oficializado el traspaso de poder a los anteriores responsables del sector, resolvía inscribir en el campeonato organizado por la Federación Argentina de Bochas, a dos equipos para competir. Uno de 1º división y otro de 2º división. Claro está que en este mes se inscribían a los clubes que participarían en la temporada de 1932. Noviembre fue un mes muy particular en la familia Bochófila xeneize, Boca Juniors confirmó la afiliación ante la Federación Argentina de Bochas (en ese momento todos los años se confirmaba si un club seguía siendo afiliado o no), pero no inscribió equipos para la categoría de 1º División y 2º División, como dije y estos fueron aceptados por la Federación. Este año no compitió oficialmente en el campeonato de la FAB, pero estuvo afiliado.

No fue un buen año en materia bochófila xeneize, en lo que respecta a la organización interna del club. Las relaciones entre la Sub-Comisión de Bochas y la Comisión Directiva no fueron las mejores, quedó más que claro. Para limpiar su imagen, esta CD decidió apaciguar las aguas un poco, por el bien del club, de su gestión, y de la disciplina deportiva. Organizó una entrega de medallas para los jugadores de bochas xeneizes, como muestra de que se valoraba esta disciplina deportiva dentro del club. Para esto se puso fecha el 11 de noviembre para dicho acto. El evento fue una linda entrega de medallas, con un pintoresco acto en el que se reconoció el logro deportivo de los jugadores de la temporada anterior que habían realizado una buena campaña deportiva, en los partidos de la Federación Argentina de Bochas y en torneos interclubes. En el mes de diciembre, llegó una correspondencia de la Federación Argentina de Bochas donde mandaba un boletín con resoluciones nº 4 de dicho año. Esa correspondencia llegaba a la calle Brandsen 805. Era común y habitual que la Federación Argentina de Bochas que mandara correspondencia al club. Para deleite de los historiadores, estas correspondencias quedaban registradas en el libro de actas del club. Otra correspondencia recibida este año de la Federación Argentina de Bochas, era una carta de invitación al Club Atlético Boca Juniors, para la inauguración de su estadio oficial. De esta manera, las autoridades del club de la ribera irían, ya tratando de terminar este bochorno de la historia de las bochas dentro de la institución xeneize. Porque se había corrido el rumor que el xeneize no quería abonar los viáticos a sus jugadores de bochas. Lo que ponía en juego el prestigio deportivo del club xeneize de esa época, cuando todas las disciplinas iban dejando de ser amateurs para ser profesionales, o semiprofesionales según como se lo mire al proceso histórico. Para esto, el mundo deportivo xeneize acordó bajar los decibeles y buscar una solución al conflicto.

Los jugadores y miembros directivos anteriores del espacio de bochas irían acercando las actitudes tomadas. Para esto, los jugadores que habían renunciado a principio de marzo, hecho que había quedado registrado en el folio nº174 del Libro de Actas de 1931, mandaron una carta a la CD, aclarando que el motivo de su renuncia no había sido “el hecho de no abonársele los viáticos como consta en el acta”, y sí solamente en ciertos términos vertidos que fueron por mal interpretados, como se aclaró. De esta forma, le buscaron un origen semiológico al conflicto, y se pudo negar su origen verdadero, que ponía en or side, a la Comisión Directiva de ese momento, la cual no supo estar a la altura de la circunstancia y ver la diferencia entre deporte de las bochas practicado por los socios, y el deporte competitivo de las bochas, representando al club en una liga profesional.

Por su parte los jugadores se rectificaban para poder destrabar el conflicto, dado que realmente no les habían pagado los viáticos, dinero que ellos ya habían adelantado de su bolsillo ya oportunamente para poder estar presentes en los encuentros deportivos, ya que el sistema de rendición de viáticos era muy burocrático y siempre se abonaba meses después de haber sido utilizados por los jugadores. En este caso, los jugadores realizaron los pases, y la CD, por presiones de los asociados tuvo que dar marcha atrás en sus posturas anti bochófilas. De esta manera acababa el año 1931, el cual había sido demasiado agitado por ser una disciplina deportiva. Pero nada está por fuera del contexto del mundo de la política en Argentina, cuando la democracia quedó truncada. El país había sufrido un golpe militar en 1930, cuando el general Félix Uriburu había derrocado al entonces presidente Constitucional Hipólito Yrigoyen, por un lado. Eso se traduce en malestar social y, por ende, tiene repercusiones en las diversas practicas sociales que los humanos realizan en esa determinada sociedad.

En este caso, la vida institucional del club, en esta subcomisión, se vio alterada, claro está. Era una subcomisión de personas pertenecientes a sectores trabajadores, algunos con mayores ingresos y otros con menores ingresos, pero trabajadores al fin. En este caso, Boca Juniors tenía muchos socios ligados a la UCR en ese momento. Recordemos que el Justicialismo no existía, y la UCR era el partido popular de ese período histórico, que luchaba en términos de disputa política con el ejercicio del poder político de una clase sobre otra. A todo esto, para 1930 y 1931, la crisis del 29, de los EE.UU., y de todo el mundo financiero comenzó a tener sus secuelas en los países dependientes en términos económicos; entre ellos, la Argentina. De ahí que veremos que en este período la “cuestión” financiera también se sumó a la “cuestión” política que los socios de ese momento tuvieron que vivir con alterados estados de ánimos el día a día.

Para cerrar este año a modo de resumen, vemos que el club informaba a principio de año que “se anula la inscripción de equipos para el campeonato oficial (el correspondiente a la Federación Argentina de Bochas) por falta de inscriptos”. Claro que, de la crisis institucional que vivió este sector durante todo el año, no se informó nada.

Pero este boicot deportivo por parte de los socios hacia la Comisión Directiva, mediante la cual nadie se anotó para competir, determinó que, luego el 11 de noviembre, la Comisión Directiva, del club organizara una entrega de medallas para el sector deportivo de bochas.

El boicot había dado sus frutos… La paz se firmó entre todos los sujetos y actores que intervinieron en la vida del club durante este año. La imagen deportiva de Boca Juniors ante la Federación Argentina de Bochas y demás clubes que ahí intervenían volvió a la normalidad.

Fuente: Libro "Historia de las bochas - 1919-1955" de Ulises Barreiro

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