06 de junio de 2010
Martín Palermo, máximo goleador histórico del Club Atlético Boca Juniors
Martín Palermo supera a Roberto Cherro y se convierte en el máximo goleador histórico de Boca Juniors.

Imagen del archivo institucional
Contexto previo
Para comprender la magnitud de la marca alcanzada por Martín Palermo, es necesario remontarse a la era amateur y los inicios del profesionalismo en el fútbol argentino. Durante más de siete décadas, el récord de máximo artillero del Club Atlético Boca Juniors perteneció a Roberto Cherro, quien entre 1926 y 1938 estableció una cifra que parecía inalcanzable para los delanteros modernos: 218 goles en partidos oficiales.
Martín Palermo arribó a la institución en 1997 procedente de Estudiantes de La Plata. A pesar de una etapa inicial de adaptación, su capacidad goleadora se convirtió rápidamente en el pilar ofensivo del ciclo técnico encabezado por Carlos Bianchi a partir de 1998. Tras una exitosa primera etapa, que incluyó la obtención de la Copa Intercontinental, el delantero emigró al fútbol europeo, regresando a la entidad "Xeneize" en 2004. A su retorno, la persecución del récord de Cherro se transformó en uno de los ejes estadísticos más seguidos por la prensa deportiva y los historiadores del club.
Desarrollo del hecho
El proceso para alcanzar la cima de la tabla histórica de goleadores tuvo su punto culminante en el primer semestre de 2010. El 12 de abril de ese año, durante un encuentro frente a Arsenal de Sarandí en el Estadio Alberto J. Armando, Palermo anotó dos tantos que le permitieron superar la línea de los 218 goles de Cherro, alcanzando los 220 gritos. Sin embargo, la consolidación de su leyenda se extendió hasta el final de su carrera profesional.
Hacia el 6 de junio de 2010, la figura de Palermo ya se erigía como la referencia absoluta del área rival. Su capacidad para convertir no se limitó a una sola competencia. El delantero distribuyó su cuota goleadora en diversos frentes: por partidos oficiales organizados por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), disputó 404 encuentros, registrando 236 goles. A esta cifra se sumaron sus actuaciones en el plano internacional, incluyendo la Copa Libertadores de América y la Copa Intercontinental, competencias donde sus goles fueron decisivos para la obtención de trofeos mundiales. Al finalizar su trayectoria, los registros oficiales contabilizaron un total de 268 goles en 472 partidos oficiales con la camiseta azul y oro.
Protagonistas
El protagonista central de este hito es Martín Palermo, nacido en La Plata en 1973. Su estilo de juego se caracterizó por un extraordinario posicionamiento dentro del área, un potente remate de cabeza y una capacidad de definición con ambos perfiles, a pesar de ser naturalmente zurdo. Su carrera estuvo marcada por la resiliencia ante lesiones de gravedad y por su capacidad para aparecer en momentos críticos de la historia del club.
Junto a él, destaca la figura de Roberto Cherro, el "Apilador", cuyo récord de 218 goles se mantuvo vigente durante 72 años, sirviendo como la vara de excelencia para todos los centrodelanteros que pasaron por la institución en el siglo XX. Asimismo, el éxito de Palermo no puede disociarse de sus compañeros de equipo, especialmente de figuras como Juan Román Riquelme y Guillermo Barros Schelotto, quienes asistieron gran parte de sus conquistas durante los periodos de mayor éxito deportivo del club.
Repercusión y consecuencias
La superación del récord de Cherro tuvo un impacto inmediato en la historiografía del fútbol argentino. Estadísticamente, la marca de Palermo estableció un nuevo estándar de eficacia para el fútbol moderno, considerando la mayor intensidad física y táctica de la época actual en comparación con las décadas de 1920 y 1930.
En términos de logros colectivos, la efectividad de Palermo fue el motor de una de las eras más laureadas del Club Atlético Boca Juniors. Durante su estancia, el club obtuvo 13 títulos oficiales, consolidándose como una potencia a nivel continental y mundial. El balance de sus encuentros disputados arroja una estadística sumamente favorable: de sus 472 partidos, el equipo obtuvo 241 victorias, 120 empates y sufrió 111 derrotas. Su rendimiento también lo proyectó a la Selección Argentina, donde a pesar de una trayectoria intermitente, logró disputar 7 partidos y convertir 3 goles, incluyendo una participación destacada en las eliminatorias y la fase final de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.
Por qué se recuerda hoy
En la actualidad, el registro de Martín Palermo es conservado en el archivo histórico de Boca Juniors como uno de los pilares de su identidad deportiva. Se le recuerda no solo por la cifra fría de los 268 goles, sino por la naturaleza de los mismos: desde goles de mitad de cancha hasta conversiones con ambos pies tras una caída, o cabezazos a larga distancia.
Palermo es considerado el "crack moderno" de la institución por excelencia. Su nombre encabeza el listado de artilleros históricos, superando a leyendas como el mencionado Cherro, Francisco Varallo y Delfín Benítez Cáceres. El 6 de junio de 2010 simboliza el periodo en el que un jugador en actividad cerraba el debate sobre quién era el máximo realizador de la historia xeneize, un sitio que, dada la dinámica actual de transferencias al exterior de los futbolistas jóvenes, se perfila como una marca que permanecerá inalterable por muchas décadas más en el archivo del fútbol profesional.